More Website Templates @ Burinf.es - Noviembre, 2017!

Diferencia entre caducidad y prescripción en el derecho civil

El Código Civil no recoge ninguna definición exacta de estas figuras, por lo que tenemos que acudir a la Jurisprudencia para aclarar las diferencias. Además, es muy importante no confundirlo de cara a posibles cómputos de plazos tanto en resoluciones judiciales como en negociaciones extrajudiciales.

¿Qué es la caducidad?
Image 1
La caducidad es aquella institución por la que un derecho se extingue o, si se quiere, muere a consecuencia del transcurso del plazo legalmente establecido para su ejercicio sin que éste se hubiera ejercitado. El TS se pronuncia al respecto: “la caducidad es un modo de extinción de un derecho por el mero transcurso del tiempo señalado por la ley; se trata de un derecho que nace con un plazo de vida y que, pasado éste, se extingue; es un derecho de duración limitada”.

¿Qué es la prescripción?
Dentro del Código Civil podemos diferenciar dos figuras, la primera es la prescripción adquisitiva o usucapión que es uno de los modos de adquirir la propiedad y los demás derechos reales mediante la posesión en concepto de dueño unida al transcurso del tiempo mediante un determinado lapso de tiempo (arts. 609 y 1940 del CC); la otra figura es la prescripción extintiva que implica la extinción de la acción o del derecho subjetivo por el transcurso del tiempo y la falta de ejercicio del mismo.

¿En qué se diferencia la prescripción extintiva de la caducidad?
Por las definiciones dadas hasta ahora, podemos ver que la prescripción extintiva y la caducidad son dos figuras que pueden llevar a confundirse, para ello, el Tribunal Supremo ha intentado deslindar estas figuras: “lo que es cierto es que prescripción y caducidad son términos distintos. La caducidad, es un término donde fenece por el transcurso del tiempo señalado para ejercitar una acción”; con respecto a la prescripción: “la prescripción es la creadora de adquisición y extinción de derechos, y consiguientemente, cualquier requerimiento o acción ejercitada interrumpirá la misma (…)”, la suspensión de la prescripción paraliza ésta, no corre el tiempo ya transcurrido y así, cuando desaparece la causa de suspensión, se reanuda el cómputo de prescripción.
Por lo tanto, la diferencia entre prescripción y caducidad, ha de buscarse en la naturaleza del derecho sobre el que recae. En la prescripción, el derecho nace y los límites para ejercitarlo surgen de circunstancias posteriores.
Por ejemplo, si se va a cumplir el plazo para ejercitar tu derecho de reclamar una cantidad por responsabilidad civil extracontractual, podemos enviar un burofax al sujeto al que le reclamas la cantidad, ya que con ello conseguimos que empiece a comenzar de nuevo el cómputo del plazo.
Por su parte, en la caducidad el derecho nace con un plazo de vida, nace ya limitado, es decir, que no se puede interrumpir y que vuelva a comenzar como con la prescripción, el titular habrá de ejercitarlo durante ese plazo y transcurrido el mismo, el derecho se extingue automáticamente sin posibilidad de que vuelva a computarse, tal y como ocurre con la prescripción, pues es un derecho o una acción de duración limitada.