More Website Templates @ Burinf.es - Noviembre, 2017!

Reclamación de cantidad

En época de crisis cualquier céntimo es importante, por eso, queremos dar a nuestros clientes un enfoque claro y sencillo de cuál es la mejor manera de reclamar cantidades a nuestros deudores.

¿Cuál es el mínimo dinero que podemos reclamar?
No existe una cantidad mínima, pero tenemos que tener en cuenta las costas del procedimiento y el tiempo empleado en ello, es decir, que tenemos que ser conscientes que a lo mejor no nos sale rentable, por ejemplo, reclamar 50 Euros, pero podríamos hacerlo.

Image 1
¿Dónde está regulada la reclamación de cantidad?
La acción de reclamación de cantidad supone la existencia previa de una relación obligatoria entre el actor o demandante y demandado, que convierta al primero en titular de un crédito sobre el segundo; el art. 1089 del Código Civil nos habla del nacimiento de las obligaciones “las obligaciones nacen de la Ley, los contratos y cuasicontratos, y de los actos y omisiones ilícitos o en los que intervenga cualquier género de culpa o negligencia”.
No existe un único precepto en la ley que nos obligue a pagar, sino que está repartido a lo largo del Código Civil, por ejemplo, el art. 1445 habla del contrato de compraventa donde en vendedor se obliga a entregar cosa determinada y el comprador se obliga a pagar un “precio cierto, en dinero o signo que lo represente”; otro ejemplo lo encontramos en el art. 1740 del Código Civil que habla del contrato de préstamo en el que una de las partes entrega a la otra dinero “a cambio de devolver otro tanto de la misma especie y calidad”.
También tenemos que tener en cuenta que la responsabilidad civil origina un deber de reparación pecuniaria, una indemnización en dinero, de los daños y perjuicios ocasionados, ya sea una responsabilidad contractual (art. 1101 del Código Civil) o responsabilidad extracontractual (art. 1902 del mismo texto legal).
No debemos de olvidar los intereses, que pueden ser reclamados también vía judicial como reclamación de cantidad. Normalmente cuando reclamamos una cantidad, al mismo tiempo solemos pedir el pronunciamiento condenatorio de la parte contraria al pago de intereses, que pueden ser: intereses remuneratorios, retributivos o compensatorios (ejemplo, art. 1095 del Código Civil que habla de la entrega de frutos); intereses moratorios entendidos como el retraso del deudor en el cumplimiento de su obligación principal (art. 1100 del Código Civil); e intereses de mora procesal, sancionadores o punitivos (art. 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Image 1
¿Qué procedimientos podemos seguir? ¿Proceso declarativo o proceso monitorio?
Si reclamamos una cantidad superior a 6.000.-€ nos enfrentaríamos a un proceso declarativo ordinario por razón de la cuantía, recogido en el art. 249.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil; por el contrario, nos enfrentaríamos a un proceso declarativo verbal por razón de la cuantía cuando la misma no exceda de 6.000.-€, del art. 250.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Existen excepciones a las reglas recogidas en los artículos anteriores, por ejemplo, el art. 250.1.1º nos habla de reclamaciones de cantidades debidas por impago de rentas, da igual la cantidad reclamada (pudiera ser superior a 6.000.-€) porque nos enfrentaríamos a un proceso declarativo verbal por razón de la materia.
Podremos acudir a un proceso monitorio para intentar recuperar nuestro dinero de forma más rápida que mediante un proceso declarativo, todo ello es posible si se cumplen unos requisitos, los recogidos en los artículos 812 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
El importe reclamado puede ser, como ya hemos dicho, cualquiera; eso sí, la deuda debe de ser dineraria, líquida, determinada, vencida y exigible. Y por último, debemos acreditar la deuda mediante una prueba sólida como puede ser: documentos firmados, facturas, albaranes de entregas, certificaciones… que nos demuestren claramente la existencia de la relación ente acreedor y deudor.
Se puede presentar el escrito de reclamación de cantidad por el acreedor en el Juzgado de Primera Instancia correspondiente al domicilio del deudor, todo ello sin abogado ni procurador; una opción poco aconsejable, sobre todo si son cantidades superiores a 2.000.-€. Presentada la reclamación de cantidad, si el deudor no comparece se despachará la ejecución, es decir, que tendremos un título ejecutivo. Si el deudor se opusiera, se tendría que resolver por proceso declarativo ordinario o verbal, según corresponda por la cuantía reclamada.